El punto de equilibrio responde una pregunta muy concreta: ¿cuánto tengo que vender por mes para no perder plata? No es una cuenta de contadores ni de grandes empresas. Es un número que cualquier emprendedor puede calcular con una calculadora y que ordena muchas decisiones: si conviene abrir un local, si podés pagar un empleado más o si un descuento te deja sin margen.
Qué es el punto de equilibrio
Es el nivel de ventas en el que tus ingresos igualan exactamente a tus costos. Por debajo, perdés plata. Por encima, empezás a ganar. En ese punto exacto no ganás ni perdés: cubrís todo, pero todavía no te queda nada para vos.
Para calcularlo necesitás tres datos:
- Costos fijos: lo que pagás sí o sí cada mes (alquiler, sueldos, servicios, contador, monotributo).
- Precio de venta por unidad.
- Costo variable por unidad: lo que te cuesta producir o comprar cada unidad, más lo que se va en packaging, envío o comisiones por cada venta.
Si todavía no tenés claros tus costos fijos, empezá por armar una planilla de gastos.
El concepto clave: margen de contribución
Cada vez que vendés una unidad, una parte del precio cubre su costo variable y lo que sobra “contribuye” a pagar los costos fijos. Esa diferencia se llama margen de contribución:
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